jueves, 9 de abril de 2009

EXCULPACIÓN

Tú, Divina, de la claridad,
rogad por mi innata flaqueza,
que se sucumbe en oscuridad,
por la exculpación de mi torpeza.

Mi rostro exultado, en ansiedad,
mi alma sigilosa y entumecida,
pero, Plácida en mi sensualidad,
como con la garganta carcomida.

Tú, supremo Dios de la idoneidad,
castiga mis deseos con derrota,
condena mi olvido con voluptuosidad,
atando mi cuerpo y mi alma impoluta.

Mi desnudez cabalga con frialdad,
en el pensar de mi inútil travesía,
de la justicia meditabunda y pérdida,
en imputaciones de la maldad.

Ajeno es el delito a mi voluntad,
como el devenir de mi inocencia,
exculpa mi alma en amabilidad,
callad las heridas; solo mías.

Exculpación, exculpación a mi vida,
exculpación, por estar dormida,
exculpación al que me ignora,
exculpación al que no lo entienda.

AHIDALID ALVARADO ROJAS

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"No hay pensamientos más profundos y elocuentes que el de los mudos por el viento y silenciados por el tiempo" Ahidalid